Las fuerzas armadas de Ucrania concretaron la evacuación de 167 civiles, entre ellos 22 menores y 21 personas con movilidad reducida, desde sectores vulnerables de la región de Jersón. La operación se ejecutó este domingo coincidiendo con las horas finales de una tregua temporal de seis días pactada en la localidad de Oleshky y sus inmediaciones.
El cese al fuego, considerado la pausa bélica más prolongada desde el inicio de la invasión rusa a gran escala en 2022, fue posible gracias a gestiones de mediación encabezadas por la primera dama estadounidense, Melania Trump, y con la participación directa del Papa León XIV. Según reportes oficiales de ambos bandos, la tregua se mantuvo sin violaciones, facilitando labores de desminado y el ingreso de suministros esenciales como alimentos, agua potable y medicamentos.
Pese al saldo positivo de la operación humanitaria, el gobernador de la región de Jersón, Oleksandr Prokudin, solicitó a la población extremar precauciones ante el vencimiento del acuerdo e instó a evitar las llamadas «zonas rojas» cercanas al río Dnipro, donde el peligro de ataques se mantiene latente. Por su parte, las autoridades rusas y los mediadores internacionales expresaron su confianza en que este entendimiento puntual sirva como precedente para futuros diálogos y mayores esfuerzos de paz en el conflicto.













