El ejército de Kiev informó que drones ucranianos atacaron este lunes la refinería de petróleo de Omsk, la más grande de Rusia, ubicada en Siberia. Este operativo representa uno de los ataques de mayor alcance por parte de Ucrania en el conflicto, al localizarse a unos 2,700 kilómetros del territorio controlado por sus fuerzas, cerca de la frontera con Kazajistán.
El Estado Mayor de Ucrania confirmó que el impacto provocó un incendio en las instalaciones de Gazpromneft, las cuales procesaron 23 millones de toneladas métricas de crudo el año pasado. El gobernador local, Vitaly Khotsenko, señaló que las defensas aéreas destruyeron la mayoría de las aeronaves y que no se registraron víctimas mortales.
Por su parte, el presidente Volodímir Zelenski calificó el evento como un logro importante, advirtiendo que Siberia ya está al alcance de sus fuerzas. La firma tecnológica Fire Point reveló que el ataque se ejecutó con drones FP-1 modernizados, rompiendo un récord de distancia mundial. Paralelamente, Ucrania extendió su ofensiva nocturna contra los puertos petroleros de Ust-Luga y Vysotsk en el mar Báltico, así como en objetivos de Kaluga, Yaroslavl y la península de Crimea.















