El debate sobre la nueva regla dinámica de patada inicial de la NFL alcanzó un punto álgido esta semana, enfrentando al coordinador de equipos especiales de los Kansas City Chiefs, Dave Toub, con el presidente Donald Trump. Trump ha atacado consistentemente el cambio, describiéndolo como «terrible» y, en una ocasión anterior, como «fútbol de maricas».
Toub, una voz con autoridad en la materia (coordinador de los Chiefs desde 2013 y entrenador asociado desde 2018), desestimó las críticas de Trump con dureza. Al ser consultado por los periodistas mientras preparaba el partido contra los Indianapolis Colts, Toub declaró que el político «no tiene ni idea» de la regla, añadiendo: «Ni siquiera sabe lo que está viendo… Y espero que lo escuche».
La réplica del coordinador resonó inmediatamente en la comunidad de la NFL. Entre los que aplaudieron la declaración se encontraba Tyreek Hill, ex-Chiefs y uno de los mejores receptores de la liga. Hill, quien comenzó su carrera en Kansas City (2016-2021) como un especialista en devoluciones, mostró su apoyo en X: «Maldito animal, me encanta».
Trump argumentó que el cambio a las reglas es «degradante» y «perjudica la pompa» del deporte, además de cuestionar su efectividad al afirmar que «todavía hay jugadores chocando entre sí». La liga, por su parte, ha mantenido que el sistema de patada inicial dinámico ha demostrado ser más seguro, al mismo tiempo que ha incrementado el número de devoluciones.
Esta mayor acción se evidenció durante el Thursday Night Football reciente, donde Al Michaels y Kirk Herbstreit celebraron la regla tras un espectacular regreso de 97 yardas para anotación de Ray Davis de los Buffalo Bills. El choque de opiniones resalta la división entre quienes valoran la tradición y quienes priorizan la seguridad y la dinámica del juego moderno.














