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En un cierre que mantuvo a los aficionados al borde de sus asientos, Ty Gibbs alcanzó la gloria este domingo, al conseguir su primera victoria en la NASCAR Cup Series durante la Food City 500. El piloto del Toyota No. 54 de Joe Gibbs Racing resistió un dramático tiempo extra en el Bristol Motor Speedway, superando a Ryan Blaney por un margen ínfimo de apenas 0.055 segundos. La hazaña de Gibbs es especialmente destacable por haber defendido el liderato con neumáticos desgastados frente a rivales que contaban con caucho nuevo en el reinicio decisivo.

La estrategia fue la clave del éxito para el joven de 23 años, quien decidió no entrar a pits durante la octava bandera amarilla provocada por un trompo de Chase Elliott a pocas vueltas del final. Pese a que figuras como Kyle Larson quien dominó la carrera liderando 284 vueltas y ganando las dos primeras etapas y el propio Blaney tenían una ventaja técnica evidente tras sus paradas, Gibbs ejecutó un bloqueo defensivo magistral en las últimas dos vueltas del tiempo extra para asegurar su lugar en el círculo de la victoria en su carrera número 131.

Con este resultado, Ty Gibbs no solo rompe su sequía profesional en la máxima categoría, sino que se convierte en el primer piloto en casi una década en ganar en Bristol tras una definición por «Green-White-Checkered». La intensidad de la competencia quedó reflejada en el resultado oficial, siendo este el final más cerrado registrado en este óvalo de media milla en los últimos 35 años. La victoria fue ratificada por los oficiales de NASCAR tras superar la inspección técnica post-carrera sin contratiempos.

El podio fue completado por Ryan Blaney en segundo sitio y Kyle Larson en tercero, seguidos por Tyler Reddick y Chase Briscoe. Este triunfo asegura prácticamente la presencia de Gibbs en los Playoffs de 2026, alterando significativamente el panorama del campeonato antes de la próxima cita en el Kansas Speedway. «Es un sueño hecho realidad ganar en el ‘Last Great Colosseum'», declaró un emocionado Gibbs tras bajar de su auto en medio de la ovación del público.