París. — Una operación policial en el Museo del Louvre reveló esta semana una red de fraude “a gran escala” vinculada a la venta de entradas falsas y a la sobreventa de visitas guiadas, tras una denuncia presentada por la propia institución.
El museo informó que la redada, realizada el martes 10 de febrero, se derivó de una investigación interna dentro de su política antifraude y de la coordinación con la policía. Ante los indicios, la dirección implementó un plan estructurado que incluye mapeo de riesgos, medidas legales, técnicas y de control, así como el seguimiento permanente de resultados.
De acuerdo con el diario Le Parisien, la operación dejó nueve detenidos, entre ellos dos empleados del museo y dos guías turísticos, señalados por participar en el esquema, dirigido especialmente a turistas chinos. Durante los cateos se aseguraron tres vehículos, 130 mil euros en efectivo y casi 200 mil euros en cuentas bancarias, además de varias cajas de seguridad con sumas similares.
El caso se suma a una serie de crisis que enfrenta el Louvre desde el robo de joyas de la Corona francesa en octubre de 2025, cuando un grupo de ladrones sustrajo ocho piezas valuadas en 88 millones de euros.
Aquel asalto evidenció fallas graves en seguridad, lo que derivó en una reestructura interna, la creación de un comité especializado y el anuncio de nuevas medidas de seguridad, como la instalación de 100 cámaras perimetrales.
A estos problemas se añadieron cierres parciales por daños estructurales, una inundación que afectó libros antiguos y una huelga indefinida del personal por la falta de recursos y el deterioro del edificio.
A inicios de 2026, el museo continuaba operando con restricciones y retrasos en su plan de reforma integral.







