Tras su reciente encuentro a puerta cerrada con el secretario general de la alianza, Mark Rutte, el presidente Donald Trump lanzó una dura crítica a través de su red Truth Social. El mandatario estadounidense afirmó que la OTAN «no estuvo ahí» cuando más se le necesitó, refiriéndose a la nula respuesta de los socios europeos para reabrir el Estrecho de Ormuz durante la crisis con Irán.
A pesar de los esfuerzos de Rutte por resaltar la colaboración logística europea, Trump mantuvo su postura de decepción, calificando la falta de apoyo como una traición a la seguridad transatlántica. El presidente reiteró que la permanencia de Estados Unidos en la organización dependerá de un compromiso real y financiero, advirtiendo que ya no aceptará promesas vacías mientras el mercado estadounidense absorbe los costos de conflictos globales.






