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Washington.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se someterá este martes a un chequeo médico y dental en el Centro Médico Militar Nacional Walter Reed, en lo que será su tercera evaluación médica en 13 meses.

El examen ocurre mientras crece la preocupación entre parte de la población estadounidense sobre la agudeza mental del mandatario, quien está cerca de cumplir 80 años y es el presidente de mayor edad en asumir el cargo en la historia del país.

La Casa Blanca había informado previamente que el chequeo forma parte de un seguimiento médico rutinario, luego de exámenes realizados en abril y octubre del año pasado, este último con una resonancia magnética para descartar problemas cardiovasculares.

De acuerdo con reportes previos de la administración, los resultados médicos han mostrado que el presidente se encuentra en “excelente estado de salud general”, sin problemas agudos ni crónicos detectados, según la portavoz de la Casa Blanca,Karoline Leavitt.

Crecen las dudas sobre su capacidad

Pese a ello, encuestas recientes de medios como The Washington Post, ABC News e Ipsos indican que el 59% de los estadounidenses considera que Trump no tiene la agudeza mental necesaria para gobernar, mientras que la percepción positiva ha disminuido en comparación con meses anteriores.

En cuanto a su salud física, el 55% de los encuestados considera que no se encuentra en condiciones óptimas para ejercer la presidencia, lo que representa un incremento de 10 puntos porcentuales respecto al año pasado.

Entre la narrativa oficial y la percepción pública

El mandatario ha insistido públicamente en que mantiene un excelente estado físico y cognitivo, postura que ha repetido durante actos de campaña y discursos recientes.

Sin embargo, médicos independientes y analistas han señalado signos, como los repetidos hematomas que se pueden observar en las manos del mandatario, que han alimentado el debate público sobre su condición de salud.