El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó un amplio respaldo a Todd Blanche, actual fiscal general interino, al asegurar que ha realizado un trabajo «fenomenal» al frente del Departamento de Justicia (DOJ) y solicitar al Senado que confirme su nombramiento de manera definitiva.
En un mensaje difundido en sus redes sociales, Trump atribuyó a la gestión de Blanche una reducción histórica de los homicidios, un incremento del 100% en los arrestos por delitos violentos y el aseguramiento de más de 500 millones de dosis de drogas ilícitas. Además, afirmó que los robos, asaltos y el robo de vehículos muestran una tendencia a la baja bajo su liderazgo.

El mandatario también destacó que Blanche ha impulsado medidas para proteger la libertad religiosa y la libertad de expresión, mantener a las mujeres trans fuera de las competencias deportivas femeninas, fortalecer la integridad electoral y combatir el fraude. Asimismo, lo describió como un funcionario «leal» a la Constitución y al pueblo estadounidense.
Trump aprovechó el mensaje para recordar los procesos judiciales que enfrentó antes de regresar a la Casa Blanca, asegurando que Blanche lo defendió frente a lo que calificó como una estrategia de «lawfare» impulsada por el anterior Departamento de Justicia y fiscales vinculados al Partido Demócrata. En ese contexto, sostuvo que el abogado fue una pieza clave para enfrentar los casos que, según su versión, buscaban afectar su campaña presidencial de 2024.
El respaldo público adquiere relevancia porque la confirmación de Todd Blanche depende del Senado, donde su nominación será objeto de escrutinio político. La declaración de Trump busca reforzar la posición de uno de sus colaboradores más cercanos y enviar una señal de unidad entre los legisladores republicanos para acelerar el proceso.
Blanche, quien previamente integró el equipo legal que defendió a Trump en diversos procesos penales, es considerado una figura de confianza dentro de la actual administración. Su eventual confirmación consolidaría la influencia presidencial sobre el Departamento de Justicia en un momento en que la política de seguridad, la migración y las investigaciones federales ocupan un lugar central en la agenda de Washington.


















