Publicidad

El presidente Donald Trump reafirmó este miércoles su apoyo incondicional al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), destacando la labor de la agencia como un pilar fundamental en su estrategia de seguridad nacional y subrayando en un mensaje en su red social que los agentes están realizando una tarea esencial para mantener el orden y la estabilidad dentro del territorio estadounidense.

El presidente declaró que el ICE debería continuar con las detenciones de tráfico como parte de sus operativos habituales. Esta postura se mantiene firme a pesar de que, apenas un día antes, se informó que la agencia había tomado la decisión de suspender temporalmente dicha práctica, motivada por los recientes tiroteos mortales registrados durante este tipo de intervenciones.

El jefe del Ejecutivo atribuyó la actual tendencia a la baja en los índices de criminalidad a las medidas estrictas impuestas por su administración. Trump aseguró que Estados Unidos atraviesa un periodo de seguridad pública notable, con tasas delictivas que no se registraban desde hace varias décadas, presentándolo como un resultado directo de su enfoque en el cumplimiento de la ley y el control fronterizo.

El mandatario aprovechó la oportunidad para dirigir críticas severas a su predecesor, Joe Biden, a quien responsabilizó por la crisis migratoria que, según su visión, afectó al país. Trump utilizó el apelativo de «Joe Biden soñoliento» para cuestionar la gestión anterior, argumentando que las políticas de «fronteras abiertas» implementadas en aquel entonces facilitaron una migración descontrolada.

Según las cifras citadas por el presidente, cerca de 25 millones de personas ingresaron a Estados Unidos durante la administración de Biden sin pasar por procesos adecuados de control o verificación de antecedentes. Trump sostuvo que esta entrada masiva de individuos sin supervisión representó una amenaza significativa para la integridad del sistema migratorio y la seguridad de las comunidades estadounidenses.

En su mensaje el presidente destacó que el control estricto de la inmigración seguirá siendo la columna vertebral de su agenda política. Con el respaldo público a las fuerzas de seguridad migratoria, el gobierno insiste en la necesidad de mantener todas sus herramientas operativas, buscando consolidar la seguridad interna como uno de los principales pilares de su gestión ante la opinión pública.