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Tras las polémicas declaraciones del mandatario estadounidense, las cuentas oficiales de la Casa Blanca y Truth Social difundieron una imagen que anexa simbólicamente el territorio venezolano; el gobierno de Nicolás Maduro responde denunciando un atropello a la soberanía.

Washington, D.C. La administración de Donald Trump elevó la tensión política en el hemisferio a niveles sin precedentes este martes, tras la difusión de una imagen en las cuentas oficiales de la Casa Blanca y Truth Social donde se observa el mapa geográfico de Venezuela cubierto por la bandera de los Estados Unidos, acompañado de la leyenda: «51st State» (Estado 51).

El origen de la controversia: Esta publicación es el punto culminante de una serie de declaraciones recientes en las que el presidente Trump afirmó estar «dispuesto y listo» para integrar a Venezuela a la Unión Americana, bajo la premisa de una supuesta «reorganización regional». El mensaje visual, que ha alcanzado millones de visualizaciones en pocos minutos, formaliza la narrativa de anexión simbólica que ha manejado Washington en las últimas semanas.

Respuesta de Caracas: La reacción del gobierno venezolano no se hizo esperar. La vicepresidenta Delcy Rodríguez, junto a otros altos funcionarios del chavismo, rechazó categóricamente la publicación, calificándola como un acto de «arrogancia imperial» y una violación flagrante al derecho internacional y a la soberanía de los pueblos.

Implicaciones Regionales: Analistas internacionales advierten que esta estrategia de «diplomacia visual» por parte de la Casa Blanca podría buscar presionar un cambio de régimen o justificar futuras acciones de intervención directa, en un contexto donde el control de los recursos energéticos sigue siendo el eje del conflicto. La imagen ha generado un fuerte rechazo en otros países de la región, que ven con preocupación el retorno de doctrinas de expansionismo territorial en pleno 2026.