El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, eligió al exgobernador de la Reserva Federal, Kevin Warsh, para dirigir la Fed cuando concluya en mayo el mandato de Jerome Powell. Con esta decisión, Trump apuesta por un crítico del banco central y abre la puerta a un giro profundo en la política monetaria.
Trump calificó a Warsh como el “candidato ideal” y aseguró que podría pasar a la historia como uno de los mejores presidentes de la Fed, en medio de su presión constante para bajar las tasas de interés.
El nombramiento reaviva el debate sobre la independencia del banco central, considerada clave para la estabilidad financiera global.
La designación llega tras meses de tensiones, incluyendo una investigación del Departamento de Justicia contra Powell y otros intentos de la Casa Blanca por influir en la Fed.
Analistas anticipan ahora un proceso de confirmación complicado en el Senado y un nuevo capítulo en el choque entre política y política monetaria en Estados Unidos.





