Las posibilidades de un encuentro entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el líder norcoreano Kim Jong-un antes de que termine 2026 disminuyen, de acuerdo con funcionarios estadounidenses y surcoreanos citados por Reuters. Aunque Trump ha expresado interés en retomar el diálogo, Washington no ha recibido respuesta de Pyongyang para organizar una reunión.
La principal oportunidad sería la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), prevista para el 18 y 19 de noviembre en Shenzhen, China. Sin embargo, el tiempo para coordinar el encuentro se reduce y no hay una cita confirmada ni señales públicas de preparativos por parte de Corea del Norte.
En agosto, Trump aseguró que planeaba reunirse con Kim durante este año e incluso afirmó haber recibido una respuesta a sus acercamientos. No obstante, la hermana del dirigente norcoreano, Kim Yo-jong, declaró que no tenía conocimiento de comunicaciones recientes entre ambos gobiernos. Posteriormente, el propio Trump puso en duda que la reunión pudiera concretarse durante la cumbre de noviembre.
El principal obstáculo son las diferencias sobre las condiciones para reanudar las negociaciones. Corea del Norte ha rechazado que la desnuclearización sea el punto de partida del diálogo y ha reclamado un cambio en la política de Washington, incluida su postura sobre las sanciones. Estados Unidos, por su parte, mantiene como objetivo oficial la desnuclearización norcoreana.
Trump y Kim se reunieron en tres ocasiones durante el primer mandato del estadounidense: en Singapur, en junio de 2018; en Hanói, en febrero de 2019; y en la frontera intercoreana, en junio de ese año. Aquellos encuentros abrieron un canal diplomático sin lograr un acuerdo duradero para frenar el programa nuclear de Pyongyang.
Aunque especialistas citados por medios internacionales consideran reducidas las posibilidades de una reunión durante la cumbre de APEC, el encuentro no está formalmente descartado. Por ahora, la falta de respuesta norcoreana y las diferencias sobre el programa nuclear mantienen incierto el futuro inmediato del diálogo.












