Washington. — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elogió el desempeño de su principal asesor económico, Kevin Hassett, y aseguró que no quiere perderlo de su actual cargo, pese a que es uno de los principales candidatos para presidir la Reserva Federal (Fed).
Durante una mesa redonda sobre sanidad rural, Trump destacó el trabajo de Hassett, director del Consejo Económico Nacional de la Casa Blanca, por su papel en la defensa del mensaje económico de la Administración. Incluso expresó a su jefa de Gabinete, Susie Wiles, su preocupación ante la posibilidad de moverlo de puesto.
Trump ha señalado en varias ocasiones que evalúa a Hassett y al exgobernador de la Fed, Kevin Warsh, como posibles sucesores de Jerome Powell, cuyo mandato concluye en mayo.
El mandatario mantiene una relación tensa con Powell, a quien ha criticado duramente por no reducir con mayor rapidez las tasas de interés y por defender la independencia del banco central.
La fricción se intensificó luego de que Powell denunciara presiones del Ejecutivo, en medio de una investigación de la Fiscalía de Washington por un presunto sobrecoste en la renovación de la sede de la Fed.
En diciembre pasado, Hassett defendió que su cercanía con Trump no comprometería la independencia de la política monetaria si fuera nominado.
Días después, el presidente advirtió que solo considerará para el cargo a alguien alineado con su visión económica.
Trump reiteró que anunciará a su candidato para encabezar la Reserva Federal este enero.





