El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó que sostuvo una primera conversación telefónica con el nuevo primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham, en la que ambos abordaron temas relacionados con el comercio bilateral, la seguridad internacional y la cooperación militar, además de acordar un próximo encuentro presencial.
A través de Truth Social, Trump calificó la llamada como «muy buena» y aseguró que ambos líderes dialogaron sobre la relación histórica entre Estados Unidos y el Reino Unido, así como sobre asuntos estratégicos como el petróleo del Mar del Norte, el comercio, la alianza militar entre ambos países y las operaciones para el desminado del Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el suministro mundial de petróleo.

«El primer ministro tiene una gran tarea por delante, pero podrá hacerlo y, por supuesto, Estados Unidos estará ahí para ayudar», escribió el mandatario estadounidense.
La conversación se produjo apenas horas después de que Andy Burnham asumiera oficialmente el cargo de primer ministro tras la renuncia de Keir Starmer, convirtiéndose en el nuevo líder del gobierno británico. En sus primeras declaraciones, Burnham reafirmó el compromiso del Reino Unido con sus aliados internacionales y anunció la integración de un nuevo gabinete.
De acuerdo con un comunicado difundido por Downing Street, Burnham felicitó a Trump por la organización de la Copa Mundial de Futbol y coincidió en la importancia de mantener una estrecha cooperación entre ambos países. La oficina del primer ministro confirmó que durante la llamada también se abordaron la libertad de navegación, la situación en el Estrecho de Ormuz y la relación bilateral, en línea con lo expuesto posteriormente por el presidente estadounidense.
El diálogo ocurre en un contexto de creciente tensión en Medio Oriente, donde Estados Unidos y sus aliados han intensificado las operaciones para garantizar la seguridad del transporte marítimo tras los recientes ataques atribuidos a Irán. La referencia al desminado del Estrecho de Ormuz refleja que la estabilidad de esa vía continúa siendo una prioridad para Washington y Londres, debido a su impacto sobre el comercio y los mercados energéticos internacionales.
La llamada representa el primer contacto oficial entre Trump y Burnham desde que este último asumió el liderazgo del gobierno británico y anticipa una agenda bilateral centrada en comercio, defensa y seguridad internacional.















