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El presidente Donald Trump ha sugerido en múltiples reuniones privadas la posibilidad de otorgar indultos generalizados a los altos funcionarios de su administración antes de concluir su mandato, según reveló este viernes el diario The Wall Street Journal (WSJ). El reporte detalla que el mandatario ha bromeado —o advertido— con indultar a prácticamente cualquier persona que haya trabajado en las inmediaciones del ala oeste de la Casa Blanca.

El alcance del «perdón» presidencial

Según fuentes citadas por el WSJ, el mandatario habría expresado a sus asesores una frase que ya genera eco en los círculos legales de Washington: «Indultaré a todos los que se hayan acercado a menos de 60 metros del Despacho Oval». Esta intención de realizar indultos «preventivos» o masivos ha sido discutida repetidamente, incluso barajando la idea de convocar una rueda de prensa específica para anunciar la lista completa de beneficiarios antes de abandonar el cargo.

Hasta la fecha, se estima que Trump ha concedido aproximadamente 1,600 indultos durante su administración actual, una cifra que podría dispararse si se concreta esta nueva propuesta de clemencia colectiva.

Reacción de la Casa Blanca: «Poder absoluto»

La secretaria de prensa, Karoline Leavitt, no desmintió los informes, pero pidió al diario financiero no tomar las declaraciones de forma tan literal, aunque reafirmó la autoridad del Ejecutivo:

  • El factor humor: Leavitt señaló que el Wall Street Journal debería «aprender a tomarse las cosas con humor», sugiriendo que las palabras del presidente podrían ser hiperbólicas.
  • Argumento legal: A pesar del tono ligero, la secretaria fue enfática al recordar que «el poder de indulto del presidente es absoluto», una postura que la administración ha defendido ante cualquier cuestionamiento sobre posibles conflictos de interés.

Este posible despliegue de indultos masivos marcaría un cierre de administración centrado en blindar legalmente a su círculo cercano frente a potenciales investigaciones futuras, consolidando el uso del perdón presidencial como una herramienta política de alto impacto.