Washington. — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que Japón dará “un paso al frente” para contribuir a la seguridad en el estrecho de Ormuz, en el contexto del conflicto con Irán, durante una reunión en la Casa Blanca con la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi.
Aunque señaló que Estados Unidos “no necesita” ayuda, Trump subrayó que su país mantiene tropas para defender a Japón y expresó su expectativa de que Tokio asuma un papel más activo, en contraste con su reciente frustración hacia aliados de la OTAN que se han desmarcado de su propuesta para escoltar buques en la zona.
Por su parte, Takaichi adoptó una postura cautelosa, al indicar que su gobierno evaluará un posible despliegue una vez que se alcance un alto el fuego.
La Constitución pacifista japonesa limita el envío de tropas a escenarios posteriores a conflictos o cuando exista una amenaza directa para el país.
Durante el encuentro, la mandataria se refirió a Trump como “Donald” y afirmó que solo él “puede lograr la paz en el mundo”.
El presidente estadounidense elogió su gestión, la calificó como “una gran mujer” y destacó la relación bilateral entre ambos países.
Como símbolo de cooperación, Japón obsequió a Washington 250 cerezos para conmemorar el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos, en una tradición que se remonta a principios del siglo XX.






