El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció a través de Truth Social la ejecución de uno de los ataques aéreos más potentes en la historia de Medio Oriente. La operación, dirigida por el Mando Central (CENTCOM), tuvo como objetivo principal destruir por completo todos los objetivos militares de la joya de la corona de Irán, la isla de Kharg.
Trump justificó la ofensiva al presumir que Estados Unidos posee las armas «más letales y potentes del mundo», reafirmando que el ejército de Irán no tiene capacidad para vencer a las fuerzas estadounidenses. Este ataque marca un punto de inflexión crítico en las hostilidades regionales, elevando la tensión a niveles no vistos en décadas.
Hasta el momento, el gobierno de Irán no ha emitido una respuesta oficial ante la destrucción de sus instalaciones, mientras la comunidad internacional observa con cautela la posible escalada del conflicto.






