Tras negociaciones encabezadas por el enviado especial John Coale, el número de presos liberados por Minsk supera los 500 desde mayo; el mandatario estadounidense califica el acto de «generoso» y anuncia reunión.
En un movimiento que refuerza la influencia diplomática de su administración en Europa del Este, el presidente Donald Trump expresó este domingo su gratitud al mandatario bielorruso, Alexánder Lukashenko, por el indulto de 250 prisioneros políticos. Este nuevo grupo de liberados eleva a más de 500 el total de personas que han abandonado las prisiones de Bielorrusia desde mayo de 2025, fruto de una serie de acuerdos bilaterales.
A través de su plataforma Truth Social, Trump destacó la labor de su enviado especial, John Coale, quien mantuvo conversaciones directas con el «muy respetado» líder de Minsk. «Quiero expresar mi más cálido agradecimiento al presidente por hacer esto», escribió el mandatario estadounidense, quien además confirmó que espera encontrarse con Lukashenko en la próxima sesión del Consejo de Paz, el organismo impulsado por Washington para gestionar conflictos fuera de la órbita de la ONU.
Por su parte, el gobierno de Bielorrusia ha reafirmado su compromiso con esta agenda, señalando que Minsk busca promover una imagen de estabilidad y paz en la región. Esta «diplomacia de los indultos» sugiere un deshielo en las relaciones entre Washington y los aliados tradicionales de Moscú, posicionando a Trump como un mediador capaz de obtener concesiones humanitarias en territorios históricamente hostiles a la influencia occidental.






