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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconoció que las políticas de deportación masiva implementadas por su administración resultaron “demasiado duras”. Las declaraciones del mandatario se dieron a conocer durante una entrevista con la cadena CBS, en un escenario político posterior a la derrota del Partido Republicano en las elecciones legislativas de mitad de mandato y en medio de cuestionamientos sobre la gobernabilidad de su gestión.

De forma paralela, en declaraciones concedidas a la cadena CNN, Trump abordó la tensión bélica en Medio Oriente al señalar como “muy improbable” la reanudación de ataques a gran escala contra Irán. El mandatario condicionó el cese de las acciones bélicas al avance de las negociaciones sobre el programa nuclear de Teherán y a la reapertura del flujo marítimo en el estrecho de Ormuz, tras sostener que las operaciones previas redujeron la capacidad militar del país persa.

En el plano legislativo, la victoria opositora en los comicios legislativos generó reacciones directas en el Congreso estadounidense. El líder de la bancada demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, anunció su respaldo a la propuesta de juicio político contra el secretario de Guerra, Pete Hegseth, iniciativa que será presentada en el pleno por el congresista republicano Thomas Massie durante esta semana.

Jeffries argumentó que el funcionario federal abusó de sus atribuciones al coordinar la ofensiva armada en territorio iraní, la cual acusó de impactar negativamente en la economía y en los precios al consumidor dentro de Estados Unidos. El legislador demócrata confirmó que el proceso de destitución formal se impulsará de manera prioritaria a partir del 3 de enero, fecha en que la nueva mayoría asuma el control operativo de la Cámara Baja.