EE.UU.- Un tribunal federal en California desestimó la demanda presentada por Elon Musk contra OpenAI y su director ejecutivo, Sam Altman, al considerar que la acción legal no se presentó dentro del marco temporal estipulado por la ley.
El veredicto fue emitido por un jurado de nueve integrantes en Oakland, que determinó que la demanda había prescrito. Con ello, el caso quedó cerrado y representa una victoria legal para la empresa creadora de ChatGPT en un momento clave de su expansión financiera.
El fallo fortalece a OpenAI en medio de sus planes de crecimiento y una eventual salida a bolsa, que analistas proyectan como uno de los mayores movimientos del sector tecnológico.
Musk acusó traición a la misión original
Musk demandó a OpenAI y a Microsoft por incumplimiento de contrato y enriquecimiento injusto, al asegurar que abandonaron la misión fundacional sin fines de lucro para priorizar beneficios económicos.
En respuesta, OpenAI calificó la demanda como un intento sin fundamentos motivado por la «envidia» y sostuvo que buscaba frenar a un competidor directo mediante recursos judiciales.
El origen de la disputa
Durante el juicio, iniciado el 28 de abril, la defensa de OpenAI presentó correos electrónicos de asesores de Musk donde se discutía la posible participación accionaria del empresario en caso de que la compañía abandonara su modelo sin fines de lucro.
OpenAI nació en 2015 por iniciativa de Sam Altman, Greg Brockman, Elon Musk y otros socios para impulsar el desarrollo de la inteligencia artificial. Musk aportó cerca de 45 millones de dólares, pero abandonó la junta directiva en 2018 tras el deterioro de su relación con Altman y dejó de financiar el proyecto.
En 2019, la empresa adoptó un esquema de beneficio limitado, cambio que se convirtió en el centro de la disputa judicial.









