Los Jacksonville Jaguars confirmaron que Trevor Lawrence, su quarterback estrella, no jugará el resto de la temporada tras sufrir una conmoción cerebral. Aunque técnicamente podría regresar en el último partido contra los Colts, el equipo descartó esa posibilidad, especialmente al estar eliminados de la contienda por los playoffs con un récord de 2-10.
El incidente ocurrió cuando Azeez Al-Shaair, linebacker de los Texans, realizó un golpe tardío que impactó en la máscara de Lawrence. El violento choque no solo provocó una pelea en el campo, sino también una segunda disputa momentos después. Como consecuencia, la NFL suspendió a Al-Shaair por tres partidos, calificando su conducta como “preocupante” en una carta firmada por Jon Runyan, vicepresidente de operaciones de la liga.
Para llenar el vacío dejado por Lawrence, Jacksonville incorporó al receptor Josh Reynolds, proveniente de los waivers de Denver. Reynolds ha tenido una temporada discreta, sumando 183 yardas y un touchdown. Por su parte, Mac Jones asumirá la posición de quarterback titular este domingo cuando los Jaguars enfrenten a Tennessee (3-9).
Mientras tanto, Al-Shaair no ha dudado en asumir su nuevo rol de villano, dejando claro que está preparado para las críticas. Su golpe ha generado reacciones divididas: el entrenador DeMeco Ryans y el GM Nick Caserio lo defendieron, mientras que figuras como Tom Brady señalaron la acción como antideportiva.