Kiev. — El cese temporal de los ataques rusos contra el sistema energético ucraniano, anunciado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, comenzó a materializarse la pasada noche y fue recibido con alivio en Ucrania, donde millones de personas han pasado días sin electricidad ni calefacción debido a los bombardeos.
Trump afirmó que el presidente ruso, Vladímir Putin, había accedido a suspender durante una semana los ataques a infraestructuras energéticas, en consideración a las temperaturas extremas que afectan al país.
Sin embargo, el Kremlin matizó que la tregua unilateral no se extenderá más allá del domingo. Durante esa fecha se reanudarán en Abu Dabi las conversaciones trilaterales de paz entre Kiev y Moscú con mediación de Estados Unidos.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, confirmó que su país se sumará a la tregua y se abstendrá de atacar infraestructuras energéticas en Rusia mientras se mantenga la pausa. Además, aseguró que, por primera vez en semanas, no se registraron ataques rusos contra instalaciones energéticas ucranianas durante la noche.
Ucrania atraviesa su invierno más frío en años, con temperaturas que han llegado a rozar los 20 grados bajo cero, mientras amplias zonas permanecen sin calefacción ni luz.
Para mitigar la crisis, socios internacionales han enviado equipos de cogeneración, generadores y calderas industriales donados por países como Alemania e Italia. Así como por aportaciones privadas desde Polonia y Angola, con el fin de restablecer el suministro a cientos de miles de hogares.





