Luego de la primera audiencia del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron trasladados de nueva cuenta al Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, en Nueva York.
Los detenidos salieron de la audiencia con el uniforme de prisión. Aunque las autoridades estadounidenses escoltaron el vehículo que transportaba al mandatario venezolano y a su pareja, no cerraron vialidades, como suele hacerse con otros personajes.
En esta ocasión, escoltas de vanguardia y de retaguardia vigilaron el convoy e impidieron que cualquier vehículo rebasara el trayecto de los detenidos. Esto para evitar que alguien atente en contra de Maduro y Cilia, así como para evitar persecuciones.
Durante la audiencia que duró alrededor de media hora, Maduro y Flores se declararon no culpables por los cargos, además, Maduro se consideró, “un hombre decente”. Además, pidió asistencia médica.
Afuera del juzgado donde se llevó a cabo la audiencia, permanecieron personas de nacionalidad venezolana. Había grupos divididos, un pequeño grupo se manifestaba en pro de la liberación de Maduro, otros estaban en contra de la intervención.
Sin embargo, la gran mayoría portaba una bandera de Venezuela como signo de lucha.






