El tiroteo registrado el domingo por la tarde durante el festival gastronómico Bite of Seattle, ubicado en el Seattle Center, dejó un saldo trágico de tres personas fallecidas y cuatro heridas, entre ellas un niño de aproximadamente dos años. El Departamento de Policía de Seattle informó que el violento incidente ocurrió cerca de la icónica Space Needle, interrumpiendo abruptamente el evento masivo que congregaba a miles de asistentes.
Los servicios de emergencia acudieron al lugar poco después de las 6 de la tarde, donde los bomberos intentaron reanimar sin éxito a dos de las víctimas, quienes murieron en el sitio. Las otras cinco personas lesionadas fueron trasladadas de urgencia al Centro Médico Harborview, donde una de las pacientes adultas que ingresó en estado crítico falleció horas más tarde a consecuencia de las heridas de bala, de acuerdo con información de The New York Times.
El subcomisario de policía Tyrone Davis detalló en rueda de prensa que las autoridades tienen a un sospechoso joven bajo custodia y buscan activamente a un segundo implicado. Según las primeras investigaciones, los indicios apuntan a que dos personas comenzaron a dispararse mutuamente entre la multitud, sin que hasta el momento se haya determinado un móvil claro ni la relación entre los involucrados.

Durante el operativo, las fuerzas de seguridad recuperaron dos armas de fuego en la escena del crimen. El gobernador de Washington, Bob Ferguson, solicitó la intervención del equipo SWAT de la Patrulla Estatal, mientras el subcomisario Davis aseguró que no existe una amenaza activa para la comunidad, aunque la policía mantiene abiertas las líneas de investigación para descartar más cómplices.
El hecho generó momentos de profunda angustia y pánico entre los asistentes al festival, que se celebra desde 1982 y suele reunir a más de 350 mil personas. Testigos presenciales relataron cómo la música se detuvo de repente mientras decenas de personas corrían a refugiarse detrás de árboles, cercas y dentro del Fisher Pavilion para ponerse a salvo de los disparos.
La alcaldesa Katie Wilson condenó enérgicamente el suceso y calificó el ataque como un acto de violencia horrible. La funcionaria lamentó profundamente que los ciudadanos deban enfrentarse al riesgo de la violencia armada al acudir a eventos públicos, reunirse con amigos o disfrutar de espacios comunitarios en la ciudad.
El festival Bite of Seattle concluyó trágicamente con este episodio tras tres días de actividades que contaban con la participación de más de 300 vendedores. Las autoridades locales continúan recabando testimonios y pistas para esclarecer por completo los hechos que enlutaron este tradicional encuentro gastronómico.













