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Berlín.- La ballena jorobada apodada “Timmy”, que permaneció varada durante un mes en la costa alemana del mar Báltico, fue trasladada con éxito en una gabarra rumbo a aguas del mar del Norte, en una inédita operación de rescate que ha captado la atención internacional.

La maniobra de salvamento avanzó durante la noche del martes al miércoles con la incorporación del remolcador «Robin Hood«, que arrastró la barcaza donde viaja el cetáceo hasta que la embarcación “Fortuna B” tomó el relevo.

Según el portal VesselFinder, que monitorea embarcaciones en tiempo real, el “Fortuna B” se alejaba este miércoles de la costa del estado de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, en dirección a las orillas de Dinamarca y del estado alemán de Schleswig-Holstein.

Un rescate impulsado por iniciativa privada

La operación la financiaron los empresarios Walter Gunz, cofundador de MediaMarkt, y Karin Walter-Mommert.

El momento clave ocurrió el martes, cuando “Timmy”, de 12.35 metros de largo y unas 12 toneladas, logró entrar en una gabarra especial de 50 metros de eslora que funciona como un dique flotante sumergible.

Veterinarias avalan el traslado

Dos veterinarias autorizaron el transporte al considerar que el estado de salud del animal lo permitía, informó el ministro de Medio Ambiente de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, Till Backhaus.

El funcionario calificó el operativo como un “experimento” sin precedentes en Alemania y aseguró que fue un éxito. Además, señaló que la ballena descansaba tranquilamente y emitió sonidos la noche del martes, señal de que se encontraba estable.

Semanas de debate y preocupación

La decisión de rescatar a “Timmy” estuvo rodeada de debate durante semanas, ya que algunos científicos advertían que el traslado podría representar un riesgo para el animal, mientras otros apoyaban ayudarlo a regresar al océano Atlántico.

Avistaron por primera vez a la ballena el 3 de marzo mientras nadaba cerca de la costa alemana del mar Báltico, lejos de su hábitat natural en el Atlántico. Posteriormente, el 23 de marzo , la ballena varó en un banco de arena frente a Timmendorfer Strand.

Su estado se deterioró tras quedar varada repetidamente en aguas poco profundas, mientras medios de comunicación transmitieron en vivo alrededor del mundo varios intentos por guiarla hacia zonas más profundas.