Un tribunal federal de apelaciones autorizó este viernes la entrada en vigor de una polémica ley en Texas, la cual faculta a las autoridades estatales para arrestar y procesar a personas sospechosas de cruzar ilegalmente la frontera entre Estados Unidos y México. Este fallo representa una victoria significativa para la administración del gobernador Greg Abbott y los sectores republicanos, tras una prolongada batalla jurídica que inició en 2024.
La normativa había enfrentado múltiples bloqueos; en julio de 2025, un panel del Quinto Circuito la suspendió bajo el argumento de que interfería con las facultades exclusivas del gobierno federal en materia migratoria. Sin embargo, el pleno del tribunal —considerado uno de los más conservadores del país— aceptó reconsiderar el caso a petición del fiscal general Ken Paxton. El juez Jerry Smith argumentó que los grupos de defensa carecían de legitimidad para impugnar la ley simplemente por aumentar su representación de inmigrantes afectados.
Mientras Paxton celebró el fallo como un derecho fundamental para proteger a los ciudadanos, siete jueces discreparon. La jueza Priscilla Richman advirtió que este régimen contradice precedentes de la Corte Suprema, señalando que un estado no puede promulgar su propio sistema de inmigración. La medida reactiva la tensión diplomática y operativa en la zona fronteriza.







