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La logística del Super Bowl LX se puso en marcha con el aterrizaje coordinado de las dos franquicias más dominantes de la temporada 2025. Los New England Patriots cumplieron con el protocolo de llegada temprana, aterrizando alrededor de las 13:00 horas locales en el Aeropuerto Mineta de San José. Este despliegue incluyó no solo a los jugadores y cuerpo técnico, sino a todo un equipo de apoyo que transportó toneladas de equipamiento deportivo para replicar su entorno de entrenamiento de Foxborough en California.

Casi de manera simultánea, los Seattle Seahawks aterrizaron en una terminal privada, manteniendo un enfoque de «negocios» desde el primer minuto. El entrenador Mike Macdonald ha sido enfático en que este viaje no es una excursión, sino una misión para saldar la deuda histórica del Super Bowl XLIX. Los jugadores de Seattle, vestidos con uniformes de viaje coordinados, se dirigieron directamente a su hotel en San Francisco, donde permanecerán bajo un estricto régimen de descanso y alimentación controlada.

La llegada de los mariscales de campo, Drake Maye y Sam Darnold, acaparó todas las miradas de la prensa local que se dio cita en los aeropuertos. Maye, representando la nueva generación de talento, y Darnold, buscando su redención definitiva, simbolizan el choque de historias que define a este Super Bowl LX. Ambos jugadores evitaron declaraciones extensas a su llegada, guardando sus palabras para la conferencia oficial de la NFL que marcará el inicio de las actividades mediáticas esta misma semana.

Un detalle logístico relevante es que los Patriots han decidido hospedarse fuera del bullicio de San Francisco para mantener la concentración en Santa Clara, mientras que Seattle ha elegido la vibrante zona urbana para sus actividades sociales previas. Esta diferencia en la elección de sedes refleja las personalidades contrastantes de los coaches Vrabel y Macdonald. Sin embargo, ambos equipos compartirán el mismo objetivo: dominar las prácticas de miércoles y jueves, que son consideradas las más críticas para la planeación del juego.

Con la llegada de los equipos este domingo 1 de febrero, el Levi’s Stadium entra en su fase de preparación final, con el pintado de las zonas de anotación con los logotipos oficiales de Patriots y Seahawks. La atmósfera en la Bahía es eléctrica, y los hologramas de quarterbacks en el aeropuerto SFO ya saludan a los miles de turistas que llegan minuto a minuto. El Super Bowl LX ha comenzado oficialmente en el terreno de los hechos, y los finalistas ya están listos para escribir el capítulo final de esta revancha épica.