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El tráfico ferroviario entre París y Lyon quedó paralizado debido al suicidio de un maquinista ocurrido en Moisenay, a la salida de París. El incidente afectó a unos 3 mil pasajeros durante la Nochebuena.

Los trenes detenidos tuvieron que ser desviados por líneas convencionales, lo que añadió aproximadamente 1 hora y 30 minutos de tiempo adicional al trayecto promedio. Sin embargo, algunos viajeros enfrentaron demoras de hasta seis horas.

En un esfuerzo por mitigar las molestias, la empresa ferroviaria solicitó taxis para recoger a los afectados y ofreció reembolsos del 100% a quienes experimentaron retrasos superiores a tres horas.

La fiscalía de Melun, encargada de la investigación, confirmó que el accidente fue resultado de un acto de suicidio.

Según las autoridades, el conductor del tren abandonó su puesto durante el trayecto, activando automáticamente el sistema de parada del tren.

El cuerpo del conductor fue encontrado cerca de Moisenay.

“Toda la familia ferroviaria está de luto en este día de Navidad por esta terrible tragedia”, afirmó la compañía.