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La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) exigió a las autoridades de Estados Unidos una investigación pronta, exhaustiva y transparente tras la muerte de Emiliano Andrade-Covarrubias, mexicano de 56 años hallado sin vida en su celda del Centro de Procesamiento Río Grande, en Laredo, Texas. El Consulado General de México en Laredo activó el protocolo de protección consular para brindar asistencia a la familia y enviará una denuncia formal ante la fiscalía del condado de Webb para determinar las causas del deceso y deslindar responsabilidades.

De acuerdo con reportes oficiales, el connacional fue localizado inconsciente durante un chequeo de rutina por personal de la instalación privada —operada por GEO Group para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE)—, que no logró reanimarlo. Con este hecho, suman 18 los mexicanos fallecidos bajo custodia o en operativos migratorios estadounidenses desde enero de 2025. La Cancillería expresó su profunda preocupación por la recurrencia de estos casos y anunció que solicitará a las autoridades estadounidenses garantizar el acceso directo de los cónsules a los centros de detención para verificar la atención médica de los internos.

La familia de Andrade-Covarrubias denunció negligencia médica por parte del personal del centro de detención. Su hija declaró que el hombre padecía diabetes, hipertensión y problemas cardíacos, y que le fueron negados los medicamentos que llevaba al momento de su detención en junio pasado. A pesar de reportar severa pérdida de peso, dolor de pecho y dificultad respiratoria continuos durante los meses que permaneció recluido, las solicitudes de atención especializada habrían sido ignoradas reiteradamente.

Hasta el momento, ni la empresa operadora GEO Group ni el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) han emitido postura sobre el caso. El congresista estadounidense Henry Cuellar anunció que realizará una inspección en la instalación de Laredo para supervisar los protocolos sanitarios y las condiciones del recinto, mientras que la representación diplomática mexicana reiteró la exigencia de garantizar el respeto a los derechos humanos y la integridad de los migrantes en custodia.