México. — La Sociedad Mexicana de Acuacultura (SOMEXACUA) advirtió que el principal desafío del sector camaronero en México no se limita al combate del contrabando, sino a la urgencia de recuperar la competitividad frente a otros países productores que han avanzado en innovación, productividad y exportaciones.
La organización señaló que, aunque el combate a prácticas ilegales como el llamado “huachicol del camarón” es necesario, el debate debe ampliarse hacia los factores estructurales que limitan el desarrollo de la industria nacional.
SOMEXACUA recordó que México fue un referente en la producción de camarón en América Latina, con estados como Sinaloa, Sonora, Nayarit y Tamaulipas como motores del sector. Sin embargo, países como Ecuador han incrementado significativamente su producción gracias a inversiones en tecnología, bioseguridad y modernización de sus cadenas productivas.
Costos altos y rezago tecnológico
El sector enfrenta actualmente presiones por el aumento en costos de alimento, energía, financiamiento y logística, además de una adopción limitada de tecnologías en varias unidades de producción.
Especialistas coinciden en que la automatización, la innovación en alimentación y el monitoreo avanzado serán clave para mejorar la rentabilidad.
Cinco ejes para recuperar la industria
La organización planteó una estrategia nacional de largo plazo basada en cinco prioridades: innovación e investigación tecnológica, mejoramiento genético y sanitario, reducción de costos productivos, acceso a financiamiento para modernización y fortalecimiento de la comercialización y trazabilidad.
SOMEXACUA destacó que México mantiene ventajas competitivas como capital humano especializado, instituciones sólidas y condiciones naturales favorables. Su presidente, Juan Carlos Lapuente Landero, subrayó que el país tiene el potencial para recuperar su liderazgo, pero requiere una visión estratégica de largo plazo.
Finalmente, la organización reiteró que, aunque combatir el contrabando es fundamental, el verdadero desafío es construir una industria más productiva, rentable y competitiva que garantice el crecimiento del sector y el empleo en la próxima década.







