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La presidenta Claudia Sheinbaum reconoció que sostuvo una conversación tensa con la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, durante una reunión privada realizada el pasado 19 de septiembre en el Aeropuerto Internacional de Ciudad Juárez, debido a la presunta participación de agentes de la CIA de Estados Unidos en un operativo de seguridad en la entidad.

Durante su conferencia matutina de este viernes 23 de octubre, la mandataria explicó que ambas elevaron la voz durante el encuentro, luego de que la gobernadora le reclamara por los señalamientos relacionados con una posible violación a la soberanía nacional y a la legislación mexicana.

“Ella inició la conversación reclamándome. Levantamos la voz en algún momento las dos”, confesó la presidenta, quien sostuvo que la participación de agentes extranjeros en territorio nacional debe investigarse, debido a que su ingreso y actuación deben apegarse a la Constitución y a la Ley de Seguridad Nacional.

De acuerdo con Sheinbaum Pardo, Campos Galván negó ser responsable del ingreso de los agentes estadounidenses y atribuyó la decisión al entonces fiscal estatal, César Jáuregui Moreno.

La mandataria también señaló que la gobernadora le comentó que habían detectado presuntos actos de corrupción relacionados con el exfuncionario, por lo que le recomendó presentar las denuncias correspondientes ante las autoridades competentes.

Sheinbaum agregó que, tras la reunión, la titular de la Fiscalía General de la República (FGR), Ernestina Godoy Ramos, recibió a la gobernadora para escuchar sus planteamientos.

Asimismo, indicó que Campos Galván hizo señalamientos sobre presuntos vínculos de la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, con el narcotráfico, ante lo cual le pidió presentar pruebas; la presidenta aseguró que, hasta el momento, no se le habían presentado evidencias de esas acusaciones.

El conflicto se originó tras un operativo realizado en abril de 2026 para desmantelar un laboratorio clandestino en la Sierra Tarahumara, en el que murieron dos presuntos agentes de la CIA.

El caso derivó en investigaciones sobre la participación de personal extranjero en acciones de seguridad en Chihuahua y en las posibles responsabilidades de funcionarios estatales.

Pese a las diferencias, Sheinbaum afirmó que el Gobierno federal mantendrá la coordinación con Chihuahua y brindará apoyo a sus habitantes.

La presidenta sostuvo que las investigaciones deben esclarecer los hechos y determinar si hubo irregularidades, sin que ello implique suspender la atención federal a la población del estado.