La presidenta Claudia Sheinbaum evitó intervenir en la disputa política que enfrenta a Morena y al Partido del Trabajo (PT) en Baja California y sostuvo que la decisión sobre una eventual alianza rumbo a los próximos comicios corresponde exclusivamente a las dirigencias y órganos internos de ambas fuerzas.
Durante su conferencia matutina, la mandataria fue cuestionada sobre la posibilidad de que el PT compita por separado en la entidad, en medio de las diferencias entre la gobernadora Marina del Pilar Ávila y el exmandatario Jaime Bonilla, quien mantiene influencia política dentro del partido. Sheinbaum respondió que serán Morena y el PT quienes deberán resolver sus asuntos y definir si mantienen o no la coalición.
La postura presidencial marca distancia frente a un conflicto que ha escalado en las últimas semanas, luego de la difusión de audios relacionados con las gestiones que Marina del Pilar habría realizado para recuperar su visa estadounidense. La gobernadora ha sostenido que fue víctima de una “emboscada psicológica” y ha señalado a Bonilla como responsable de una operación política en su contra.
La confrontación también ha reavivado las diferencias entre ambos grupos políticos. Bonilla, ahora vinculado al PT, ha cuestionado públicamente a la administración estatal y ha impulsado perfiles propios rumbo a la elección de 2027, mientras Morena busca preservar la unidad de su movimiento en una entidad que gobierna desde 2019.
Aunque Morena y el PT han competido juntos en distintos procesos electorales, las alianzas se definen mediante acuerdos partidistas y pueden variar de una entidad a otra. En Baja California, la tensión entre sus principales actores abre la posibilidad de que la relación electoral se reconfigure antes de la próxima contienda.
Por ahora, Sheinbaum dejó el mensaje en el terreno partidista: la continuidad de la alianza no será una decisión tomada desde la Presidencia, sino una negociación que deberán resolver Morena y el PT.













