En un encendido discurso desde Compostela, Nayarit, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo marcó una línea divisoria entre su administración y los 36 años del «periodo neoliberal». La mandataria arremetió contra los expresidentes, desde Miguel de la Madrid hasta Enrique Peña Nieto, señalando particularmente a Vicente Fox como un «traidor a la democracia». Según Sheinbaum, estos gobiernos priorizaron el saqueo de los recursos nacionales sobre el bienestar del pueblo.
El fin de la era neoliberal
La jefa del Ejecutivo contrastó la política de salarios bajos del pasado con la visión del «Humanismo Mexicano», asegurando que la transformación iniciada en 2018 por Andrés Manuel López Obrador demostró que se puede reducir la pobreza sin endeudar al país. «Gobernaron para unos cuantos y vendieron las empresas del Estado», sentenció, reafirmando que su gestión representa la consolidación de una economía con justicia social.
Fraternidad con Cuba y defensa de la soberanía
En el plano internacional, Sheinbaum reafirmó su respaldo total al pueblo de Cuba ante la crisis energética que asfixia a la isla. Alineada con el mensaje del expresidente López Obrador, condenó los bloqueos internacionales y confirmó que México continuará enviando ayuda humanitaria y petróleo. Pese a las críticas de la oposición, la presidenta defendió esta postura como una muestra de la «grandeza del corazón mexicano» y una obligación moral frente al sufrimiento de un pueblo hermano.
Justicia para las mujeres de 60 años
Finalmente, resaltó la Pensión Mujeres Bienestar como un acto de retribución histórica. Explicó que este programa nace para reconocer el trabajo de cuidados y crianza que las mujeres han realizado sin remuneración. «El Estado ahora les retribuye por todo el esfuerzo invertido en sus familias», concluyó, elevando el trabajo del hogar al rango de contribución económica fundamental para la nación.






