El Senado de la República emitió un enérgico pronunciamiento para condenar la muerte de 17 ciudadanos mexicanos en territorio estadounidense, en incidentes relacionados con la actuación de las autoridades migratorias de ese país. A través de la Junta de Coordinación Política, la Cámara Alta manifestó su «firme e inquebrantable compromiso» con la defensa de la vida y los derechos de la comunidad migrante, subrayando que ninguna directriz de seguridad justifica el uso desproporcionado de la fuerza.
Los legisladores exigieron el esclarecimiento pleno de los hechos mediante investigaciones imparciales y transparentes que garanticen el acceso a la justicia y la reparación del daño para las familias. Asimismo, el Senado respaldó las acciones jurídicas y diplomáticas del Estado mexicano ante el Departamento de Justicia de EE. UU. y anunció que realizará un seguimiento puntual a las investigaciones y a la atención consular brindada.
Este posicionamiento destaca el reciente homicidio de Lorenzo Salgado Araujo a manos de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Houston. El caso ha escalado a nivel diplomático tras revelarse que Salgado, un constructor con 35 años de residencia y sin antecedentes penales, fue interceptado por una «confusión visual» y que los agentes involucrados no portaban cámaras corporales.
Mientras autoridades de Houston acusan al FBI de ocultar pruebas clave del caso, el Senado mexicano reiteró que la protección de los connacionales es una alta prioridad del Estado. «No permitiremos que estos hechos queden en la impunidad ni que se repitan», sentenció el órgano legislativo al comprometerse a utilizar todas las herramientas del derecho internacional para proteger a los mexicanos en el exterior.


















