El pleno del Senado de la República aprobó, con 86 votos a favor y 42 en contra, el dictamen de reforma constitucional que prohíbe a personas con doble nacionalidad contender por cargos de elección popular de alta jerarquía, incluyendo la Presidencia de la República, las gubernaturas estatales y la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
La propuesta, enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum, establece como requisito obligatorio poseer de manera exclusiva la ciudadanía mexicana por nacimiento para poder aspirar a dichas titularidades del Ejecutivo.
La votación fue respaldada de manera unánime por los bloques parlamentarios de Morena, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT), frente a la oposición del bloque minoritario.
«La reforma fue remitida a los congresos de los estados para su revisión, donde se requiere la aprobación de la mayoría de las legislaturas locales para su eventual promulgación», confirmaron autoridades de la Mesa Directiva en el Senado.
Tras conseguir el aval de al menos 17 parlamentos estatales, la enmienda será turnada al Poder Ejecutivo para su publicación en el Diario Oficial de la Federación y posterior entrada en vigor.







