El secretario de Salud, David Kershenobich Stalnikowitz, encabezó el lanzamiento del instrumento que regirá la dimensión ética del Sistema Nacional de Salud; el documento no impone sanciones, sino que traduce principios internacionales en guías clínicas.
El Gobierno de la República, por conducto de sus órganos de rectoría sanitaria, oficializó la creación de un nuevo marco deontológico diseñado para guiar el desempeño de la práctica clínica frente a las transformaciones tecnológicas y terapéuticas contemporáneas. La federación presentó un instrumento normativo interno de carácter orientativo, estructurado para unificar los criterios de atención humana y resguardar la dignidad de los pacientes en todos los niveles del sector público y privado de la nación.
Innovación diagnóstica y el reto del compromiso cotidiano De acuerdo con las gacetas oficiales y los reportes institucionales liberados este jueves 28 de mayo del año 2026, la presentación del denominado Código de Bioética para el Personal de Salud se desahogó en el auditorio de la Academia Nacional de Medicina de México. Durante la ceremonia protocolaria, el secretario de Salud federal, David Kershenobich Stalnikowitz, precisó que la vertiginosa evolución de las herramientas diagnósticas, las terapias genómicas y los sistemas informáticos médicos aplicados en las últimas décadas han ampliado las capacidades hospitalarias, pero simultáneamente han configurado dilemas éticos inéditos que demandaban respuestas institucionales actualizadas.
El titular del ramo de la salud enfatizó que el principal desafío de la administración pública no radica en la redacción de directrices abstractas, sino en lograr que los comités médicos internalicen y traduzcan la bioética en un compromiso operativo, pragmático y cotidiano dentro de los quirófanos y consultorios del Sistema Nacional de Salud. Kershenobich Stalnikowitz aclaró que este código bajo ninguna circunstancia pretende sustituir a los reglamentos de la Ley General de Salud ni imponer cargas burocráticas adicionales al personal, fungiendo exclusivamente como un manual de acompañamiento profesional para robustecer la toma de decisiones clínicas difíciles.
De la prevención a la ética aspiracional con perspectiva humana Por su parte, el comisionado nacional de Bioética, Patricio Santillán Doherty, detalló que el instrumento marca un cambio de paradigma en las políticas de regulación sanitaria del Estado mexicano. El funcionario explicó que el sector salud transita de una visión tradicional de carácter netamente punitivo o preventivo hacia un modelo de ética aspiracional, cuyo propósito central es incentivar de manera positiva el cumplimiento de los estándares de excelencia, seguridad del paciente y calidad en el servicio civil de carrera médica.
La arquitectura del documento se fundamenta en cinco axiomas del derecho internacional humanitario y de la praxis científica global:
- Dignidad humana: Reconocimiento de los antecedentes, contextos y derechos del individuo.
- Autonomía: Respeto irrestricto a la voluntad informada del paciente sobre su propio cuerpo.
- Beneficencia y No Maleficencia: Obligación de procurar el bienestar del enfermo y la prohibición absoluta de infligir daños o procedimientos lesivos de forma intencionada.
- Justicia: Distribución equitativa y universal de los insumos y tratamientos médicos sin distinción de estrato social o económico.
La Comisión Nacional de Bioética concluyó que la validez del texto radica en su capacidad para transformar la cultura institucional mediante la convicción ética y el compromiso con el bienestar de las comunidades, descartando la lógica de la imposición de sanciones administrativas para privilegiar un cambio real y profundo en el ejercicio hospitalario.









