Las autoridades de Guatemala registraron el hallazgo de 137 cadáveres abandonados en bolsas de plástico, sábanas o sacos en lo que va de 2026, lo que representa más del triple de los 39 casos contabilizados durante todo el año anterior. De acuerdo con reportes del Ministerio Público y la Policía Nacional Civil (PNC), esta modalidad criminal se atribuye principalmente a la encarnizada disputa territorial y «correcciones» internas entre estructuras de la Mara Salvatrucha y el Barrio 18, agrupaciones que fueron declaradas como organizaciones terroristas en 2025.
El desglose estadístico precisa que 68 de las víctimas fueron halladas en bolsas plásticas, 53 envueltas en sábanas y 10 dentro de costales, distribuyéndose estos hallazgos en 14 de los 22 departamentos del país, con una fuerte concentración en el departamento de Guatemala, donde se ubicaron 105 cuerpos. Pese a la alarma provocada por la frialdad de estos sucesos —como el caso de dos jóvenes secuestrados en una cancha de fútbol y abandonados en bolsas—, la Coalición por la Seguridad Ciudadana reporta una leve reducción general en la cifra total de homicidios, al pasar de 2,397 a 2,338 casos entre enero y septiembre de 2026.
Para hacer frente a este patrón violento, la Unidad de Videoforense y equipos de investigación criminal de la PNC analizan las cámaras de vigilancia en las zonas de hallazgo para reconstruir las rutas de traslado e identificar a los perpetradores. Gracias a este método, las fuerzas de seguridad han logrado detener a más de diez personas implicadas, incluyendo a siete presuntos integrantes de la Mara Salvatrucha capturados en septiembre, a quienes se les atribuye la autoría de al menos 17 homicidios en la región capitalina.











