Cientos de miles de personas se movilizaron en Teherán como parte de la campaña Jan Fada («quienes sacrifican su vida por Irán»), organizada por la Guardia Revolucionaria para fortalecer la capacidad defensiva de la nación. La iniciativa contempla la integración de más de 300 mil voluntarios, incluyendo mujeres, jóvenes y veteranos, con el objetivo de conformar mil batallones de resistencia y entrenar a más de un millón de ciudadanos en todo el territorio.
Los participantes, movilizados desde la plaza Imam Hussein hasta la plaza Enghelab en la capital iraní, recibirán adiestramiento en el manejo de fusiles de asalto, labores de rescate y apoyo logístico para integrarse como fuerza complementaria a la Guardia Revolucionaria y a la milicia Basij. La manifestación contó con la presencia del presidente Masoud Pezeshkian y del jefe de la Basij, Hossein Taeb, quienes reafirmaron la disposición del país a responder ante eventuales amenazas o incursiones extranjeras.








