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El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, calificó la actual guerra en Oriente Medio como un «inmenso error» y exigió detener los ataques, instando a la comunidad internacional a «pararle los pies a Netanyahu». Durante su intervención, el mandatario advirtió que el conflicto ha generado una crisis humanitaria con millones de desplazados y pérdidas económicas que alcanzan «billones de euros», impactando directamente la economía global.

Ruptura de relaciones comerciales

Sánchez adelantó que, este martes, España presentará una propuesta formal ante la Unión Europea para suspender el acuerdo de asociación con Israel. El argumento central del Ejecutivo español es que ningún gobierno que vulnere el derecho internacional y contravenga los valores fundacionales de la Unión puede mantener un estatus de socio privilegiado dentro del bloque.

Diferenciación diplomática

El mandatario fue enfático al aclarar que esta medida no está dirigida contra la ciudadanía israelí, reafirmando que España es un «pueblo amigo del pueblo de Israel». El rechazo es categórico y exclusivo hacia las acciones militares del gabinete actual. Sánchez concluyó haciendo un llamado a la coherencia de los países miembros, señalando que la decisión de romper con un gobierno infractor es «así de simple, así de sencillo».