La titular de la Fiscalía General del Estado de Sinaloa, Claudia Zulema Sánchez Kondo, confirmó este viernes que el párroco católico Clemente Morales Topete presentaba diversas heridas al momento de ser localizado con vida tras permanecer reportado como desaparecido. La fiscal estatal evitó precisar si el ministro religioso fue víctima de agresiones directas o golpes intencionales y tampoco detalló las zonas anatómicas comprometidas; no obstante, subrayó que el sacerdote recibió oportunamente atención médica hospitalaria, ya fue dado de alta y se encuentra en buen estado general de salud bajo resguardo policial preventivo.
Morales Topete, párroco del templo de Cristo Resucitado, había sido visto por última vez el sábado 24 de octubre a las 16:00 horas en el fraccionamiento Monte Bello, en Culiacán, luego de acudir a una cita médica particular. Su ausencia injustificada a la celebración litúrgica programada para esa misma tarde encendió las alertas entre la comunidad de feligreses y familiares, quienes formalizaron la denuncia por desaparición ante la representación social, activando de inmediato los protocolos de búsqueda institucional.
El suceso se enmarca en un contexto de recurrente inseguridad en la capital sinaloense, escenario de cruentas disputas entre facciones rivales de la delincuencia organizada, así como de crecientes riesgos para miembros de la Iglesia católica en México, donde hace siete meses se registró el asesinato del cura Juan Zavala en Chiapas. Sánchez Kondo puntualizó que el padre Morales cuenta con medidas cautelares de protección automática y que la carpeta de investigación continúa abierta para deslindar las responsabilidades penales correspondientes.














