Las fuerzas armadas rusas reanudaron este lunes los ataques militares en la región ucraniana de Jersón, tras el vencimiento del alto al fuego local que representó la pausa de hostilidades más prolongada desde el inicio de la invasión en 2022.
El cese al fuego, alcanzado mediante la mediación de la primera dama estadounidense Melania Trump, concluyó el domingo tras haber permitido el desarrollo de una misión de asistencia humanitaria en Oleshki, localidad bajo ocupación rusa donde la población enfrentaba un desabastecimiento crítico de insumos básicos y alimentos.
Tras el cierre del acuerdo, las autoridades locales reportaron ofensivas con drones contra la infraestructura civil, incluyendo un impacto en una instalación médica en el centro de Jersón y un ataque contra un vehículo en la periferia de la ciudad que dejó dos personas heridas.
Representantes del gobierno ucraniano señalaron que Moscú rechazó la propuesta de extender la tregua humanitaria. Ante la negativa, mandos militares y autoridades de la zona advirtieron sobre la intensificación inminente de los bombardeos rusos en toda la región.












