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Kiev. — Rusia lanzó durante la noche alrededor de 450 drones de largo alcance y más de 70 misiles contra Ucrania, en uno de los ataques más intensos desde el inicio de la guerra, informó el presidente Volodímir Zelenski.

El bombardeo, que afectó al menos cinco regiones, incluyó un número récord de 32 misiles balísticos y tuvo como objetivo principal la infraestructura eléctrica, como parte de la estrategia rusa para dejar a la población sin luz, calefacción y agua en medio del invierno más frío en años.

Zelenski señaló que Moscú aprovechó la propuesta de Estados Unidos de suspender brevemente los ataques para acumular armamento y lanzar la ofensiva durante los días más fríos, cuando las temperaturas en varias zonas del país descendieron por debajo de los -20 °C.

Según el mandatario, el ataque incluyó 32 misiles balísticos, 11 misiles de otros tipos con trayectoria balística, 28 misiles de crucero y 450 drones suicidas, en su mayoría Shahed.

Aunque las defensas antiaéreas interceptaron una parte, se registraron impactos en instalaciones energéticas en regiones como Járkov, Dnipró, Kiev, Vínnitsia, Odesa y Zaporiyia.

La empresa energética DTEK calificó el ataque como el más intenso contra la red eléctrica en lo que va del año y confirmó daños en sus plantas térmicas. 

Al menos 10 personas resultaron heridas, mientras que en Kiev se reportaron incendios en edificios residenciales, un jardín de infancia y una gasolinera.

El alcalde de la capital, Vitali Klitschko, informó que mil 170 edificios quedaron sin calefacción. El bombardeo ocurrió mientras el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, visitaba Kiev, y a un día de conversaciones entre Rusia y Ucrania mediadas por Estados Unidos en Abu Dabi.