Este primero de enero el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia acusó a Kiev de perpetuar un ataque en regiones civiles rusas en medio de la celebración de año nuevo.
Rusia calificó este acto como un “atentado terrorista” que afectó a más de 70 residentes en la región de Jersón.
“El Año Nuevo se convirtió en una tragedia: los neonazis atacaron un café y un hotel utilizando drones”informó el Ministerio en su cuenta de Telegram.
El reporte compartido indica que 24 personas murieron, más de 50 resultaron heridas y fueron hospitalizadas. Entre los afectados se encontraban seis niños de entre 6 y 17 años, uno de ellos perdió la vida.
Asimismo aseguró que el atentado de esta noche “fue planificado, ya que los drones se dirigían a un lugar donde los civiles celebraban”.
Por su parte, la Directora del Departamento de Información de Rusia, María Zakharova, acusó a Ucrania de replicar tácticas nazis para atacar su nación.
“Hoy presenciamos esta brutalidad perpetrada por el régimen de Kiev. El mismo odio neonazi, la misma deshumanización exponencial, la misma burla de lo sagrado” denunció.
Autoridades rusas responsabilizaron a Kiev por los daños y pérdidas humanas que derivaron de este ataque.
“¡Acusamos de esto a todos los que patrocinan a los bastardos terroristas en Ucrania! ¡Los acusamos de asesinar niños y destruir civiles! ¡Los acusamos de corromper el Estado ucraniano, convirtiéndolo en una máquina de matar! ¡Los acusamos!”, finalizó Zakharova.








