A pesar de la propuesta de tregua del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, que debía entrar en vigor la pasada medianoche, las fuerzas rusas lanzaron un nuevo ataque contra una zona residencial en Járkov, dejando al menos dos heridos. Hasta el momento, el Kremlin no ha emitido una reacción oficial al cese al fuego sugerido por Kiev, manteniendo la operatividad de su ofensiva.
Por su parte, el Ministerio de Defensa de Rusia denunció la continuidad de ataques ucranianos con drones en la península de Crimea, los cuales habrían causado cinco muertos. En su parte diario, Moscú justificó sus recientes bombardeos en Járkov como parte de una estrategia para desarticular puestos de mando y concentraciones de tropas enemigas, ignorando en la práctica cualquier pausa en las hostilidades.







