Rusia envió una nota formal a la OTAN en la que advierte sobre el posible uso de su arsenal nuclear si los países aliados intentan aislar el enclave estratégico de Kaliningrado. Moscú justificó la advertencia ante los presuntos ejercicios militares y vuelos de inteligencia realizados por la Alianza en las inmediaciones de este territorio fuertemente militarizado entre Polonia y Lituania.
Un portavoz de la Organización calificó la postura de Rusia como retórica irresponsable y reafirmó el carácter defensivo del bloque. Por su parte, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, restó dramatismo a la situación al pedir calma, aunque exigió al régimen de Vladimir Putin que cese las intimidaciones y ponga fin a su ofensiva militar en Ucrania.
La Alianza Atlántica subrayó que cuenta con los medios necesarios para salvaguardar cada centímetro de su territorio frente a cualquier agresión. Asimismo, Rutte puntualizó que cualquier movimiento real de Moscú contra un aliado estaría precedido por un despliegue militar significativo, descartando por el momento un riesgo inminente de confrontación directa.
La OTAN rechazó las amenazas nucleares lanzadas por Rusia ante un posible aislamiento del enclave de Kaliningrado. El secretario general del organismo, Mark Rutte, calificó la advertencia como retórica irresponsable y exigió a Moscú detener sus intimidaciones y el conflicto en Ucrania. Rutte reafirmó que la Alianza es un bloque defensivo con la capacidad de proteger todo su territorio, mientras desestimó un riesgo militar inmediato tras evaluar que no existen indicios de concentración de fuerzas rusas en la zona.







