El legendario tenista Roger Federer regresará a las canchas de Flushing Meadows para la edición del US Open 2026. No se trata de un retorno al circuito profesional, sino de su participación en un evento de exhibición titulado «Roger Federer: An Icon Returns to New York», programado para este 25 de agosto. La expectativa es monumental, y tanto los aficionados como los organizadores esperan con ansias volver a ver al cinco veces campeón en la pista del Arthur Ashe Stadium.

Ante este regreso, el tenista suizo confesó sentirse sumamente feliz, aunque también muy nervioso. Federer admitió con total sinceridad que no ha jugado un solo set en aproximadamente cinco años, lo que le genera cierta incertidumbre sobre cómo será su desempeño en la cancha. A pesar de las dudas lógicas por la inactividad, destacó que prevalece la alegría de tener la oportunidad de volver a jugar.

El principal motivo de su regreso es cerrar de forma adecuada un ciclo que quedó incompleto tras su retiro oficial en 2022 y su última participación competitiva en Nueva York en 2019. El suizo reveló que le molestó durante muchos años no haber podido despedirse del US Open como hubiera querido. Esta presentación especial le permitirá dar las gracias personalmente al público antes de su próxima inducción al Salón de la Fama del Tenis.

Para Federer, el apoyo y aliento de la afición en las tribunas será un factor fundamental en esta última aparición. El ex número uno del mundo valoró de gran manera las muestras de cariño y las ovaciones del público, y consideró que tener la oportunidad de agradecerles cara a cara es un gesto sumamente importante y bonito tanto para él como para sus seguidores.