El secretario de Relaciones Exteriores de México, Roberto Velasco, se reunirá este miércoles 26 de agosto con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, en Washington, para revisar temas prioritarios de la relación bilateral, en un encuentro que ocurre en medio de presiones en materia de seguridad, migración y comercio.
El encuentro fue confirmado después de que Velasco concluyera una visita de trabajo a Corea del Sur y viajara a la capital estadounidense. La reunión dará continuidad a las conversaciones que ambos funcionarios han mantenido durante los últimos meses.
Uno de los principales asuntos será la seguridad, particularmente el combate al tráfico de drogas y armas y la cooperación contra organizaciones criminales. En junio pasado, durante una conversación telefónica, Rubio y Velasco abordaron la lucha contra el fentanilo, la migración irregular y el comercio. En esa ocasión, el funcionario estadounidense pidió acelerar acciones para desmantelar a los cárteles.
El tema migratorio también forma parte de una relación marcada por las políticas de la administración de Donald Trump para reforzar el control fronterizo y aumentar las deportaciones. México, por su parte, ha buscado mantener la cooperación con Washington, pero bajo el principio de respeto a su soberanía.
En materia económica, los cancilleres llegan a la reunión en un momento de incertidumbre para América del Norte. Las recientes diferencias entre Estados Unidos y Canadá por los aranceles han generado preocupación sobre el futuro de las negociaciones comerciales y del T-MEC, mientras México mantiene conversaciones propias con Washington para definir las condiciones de su relación comercial.
El encuentro también adquiere relevancia por las recientes alertas de seguridad emitidas por Estados Unidos en territorio mexicano. Este martes, Washington recomendó extremar precauciones en Mexicali, Baja California, mientras el gobierno mexicano aseguró que no existen indicios de un riesgo inminente y reforzó la vigilancia en la zona.
La reunión de este miércoles será, por tanto, un nuevo intento por mantener abiertos los canales de diálogo entre ambos gobiernos y avanzar en una agenda que combina seguridad, migración y comercio, tres de los asuntos más sensibles de la relación México-Estados Unidos.







