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En un acto cargado de simbolismo político, el canciller Roberto Velasco reafirmó su compromiso con la confianza depositada por la presidenta Sheinbaum para construir un sistema diplomático equitativo y enfocado en la paz. Bajo la premisa de que «la política exterior sirve al pueblo de México», Velasco presentó una agenda ambiciosa que prioriza la defensa de la soberanía y la protección de los connacionales en el extranjero.

Relación con América del Norte y el T-MEC

Uno de los puntos más críticos de su intervención fue la visión estratégica hacia los socios del norte:

  • Revisión del T-MEC: Velasco señaló que el proceso de revisión del tratado será fundamental para que continúe siendo un motor de desarrollo.
  • Seguridad: Fue enfático al declarar que la colaboración en materia de seguridad con EE. UU. y Canadá se cimentará en la confianza mutua y la responsabilidad compartida, pero «sin subordinación» y en estricto apego a la Constitución.

Integración Regional y Liderazgo Global

El canciller destacó que México ejercerá una política fundada en la integración de América Latina y el Caribe para enfrentar retos comunes como la salud y la migración.

  • Solidaridad Continental: Reafirmó los principios históricos de México, citando como ejemplo la solidaridad con Cuba.
  • Gobernanza Migratoria: Se comprometió a una gestión migratoria segura que priorice el respeto irrestricto a los derechos humanos.
  • Presencia Mundial: Planea fortalecer vínculos con Europa y Asia, aprovechando el prestigio de México para cerrar las brechas que dividen a la humanidad.

Fortalecimiento Institucional

Hacia el interior de la dependencia, Velasco anunció que potenciará el talento del personal de carrera y adelantó que convocará a embajadores de gran prestigio, como Juan José Gómez Camacho, para analizar la compleja situación global actual.