La fiscalía del juicio contra Lindsay Clancy cerró este lunes su presentación de pruebas ante un jurado de Massachusetts, exponiendo registros informáticos que detallan consultas en línea sobre depresión, ideación suicida y síntomas de psicosis realizados en los días previos a la muerte de sus tres hijos en enero de 2023.
Durante la cuarta semana del proceso judicial, el testimonio del experto en informática forense Ian Whiffin reveló que la acusada, de 36 años, indagó en la web sobre la efectividad de medicamentos psiquiátricos y tratamientos alternativos, incluyendo frases como “ketamina para la ideación suicida” y “síntomas de psicosis posparto”.
Los hechos ocurrieron en el suburbio de Duxbury, cuando el entonces esposo de Clancy se encontraba fuera de casa realizando compras y recogiendo comida; en ese lapso, la mujer estranguló a sus hijos —Cora, de 5 años; Dawson, de 3 años; y Callan, de 8 meses— en el sótano antes de arrojarse por una ventana del segundo piso.
Por su parte, la defensa legal, encabezada por el abogado Kevin Reddington, sostiene que la procesada atravesaba un cuadro grave de enfermedad mental y psicosis posparto derivada del nacimiento de su hijo menor, por lo que solicitó infructuosamente al juez William Sullivan desestimar los cargos al considerar abrumadora la evidencia sobre el estado mental de la acusada.
El caso entra ahora en una fase decisiva mientras el tribunal evalúa los argumentos presentados por ambas partes, debatiendo si la responsabilidad penal de Clancy debe ser eximida debido al trastorno psiquiátrico que su defensa asegura padecía al momento de cometer los crímenes.









