En un movimiento clave dentro de las denominadas «Conversaciones de Islamabad», el vicepresidente de los Estados Unidos, J.D. Vance, sostuvo este sábado una reunión privada con el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif. El encuentro ocurre en un momento crítico del conflicto en el Medio Oriente, funcionando Pakistán como el puente diplomático necesario para sentar las bases de un posible acuerdo de paz entre Washington y Teherán.
Vance acudió a la sede del gabinete paquistaní acompañado por una delegación de alto nivel que subraya la importancia del diálogo: el enviado especial para misiones de paz, Steve Witkoff, y el asesor Jared Kushner, figura central en la diplomacia de la administración Trump. Según los informes, el equipo estadounidense ingresó al recinto poco después de que se retirara la delegación de Irán, encabezada por el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, lo que sugiere un esquema de mediación indirecta o de «lanzadera» coordinado por el gobierno de Sharif.
Aunque la oficina del primer ministro confirmó la reunión con «Su Excelencia J.D. Vance», los detalles específicos del diálogo se mantienen bajo estricta confidencialidad. No obstante, se especula que los temas centrales giran en torno a la desescalada militar y la reapertura de las rutas comerciales en el Golfo. Pakistán, al fungir como anfitrión, reafirma su papel como actor mediador en una región donde las tensiones han alcanzado niveles históricos en los últimos meses.






